Muchos profesionales de la Odontología se plantean la opción de abrir su propia clínica dental. Son jóvenes, están bien formados y tienen mucha ilusión y ganas, pero, ¿es suficiente con eso?. A lo largo de este artículo analizaremos cuáles son los requisitos imprescindibles para poner en funcionamiento una clínica dental y cuáles son las claves del éxito para que obtenga buenos resultados a medio-largo plazo.

Poner en marcha una clínica dental es un proyecto apasionante que te dará muchas satisfacciones a nivel personal y profesional, pero también debes ser consciente de que requiere de mucho esfuerzo, organización y constancia, y que por supuesto no está exento de dudas y contratiempos. Sin embargo, si tienes un plan de acción concreto y bien trabajado, tendrás muchas más posibilidades de que tu proyecto salga adelante y consiga los resultados esperados.

Antes de comenzar con los aspectos clave a tener en cuenta antes de emprender un proyecto de esta envergadura, es necesario analizar el contexto general en el que nos encontramos. En este sentido, es evidente que la demanda de servicios dentales ha crecido considerablemente en los últimos años, mientras que en 2010 solo el 20% de la población acudía al dentista al menos una vez cada 2 años, actualmente lo hace más del 50%. En el otro lado de la balanza, la competencia también aumenta paulatinamente, formada por clínicas particulares, franquicias y grandes aseguradoras principalmente. Por ello, tener claros una serie de datos inicialmente y trabajar en factores como la diferenciación y la imagen de marca son esenciales para conseguir hacerse un hueco en un mercado copado.

Elementos indispensables previos a la apertura de tu clínica dental

Como ya comentábamos, existen una serie de factores esenciales que debemos trabajar antes de poner en marcha una clínica dental y que, a grandes rasgos, son extensibles para cualquier tipo de emprendimiento. Estos son:

  1. Conciencia de emprendedor.

Cuando nos decidimos a montar nuestro propio negocio, en este caso una clínica dental, debemos ser conscientes de que, al menos al principio, no hay horarios definidos y tendrás que dedicarle gran parte de tu tiempo a sacar adelante el proyecto, dedicando muchas de esas horas a levantar tu negocio y pelear para hacerte un hueco en el mercado, por lo tanto necesitarás ser lo más productivo posible.

Para ello, te recomendamos que organices una rutina estableciendo unos horarios lo más definidos posible y dedicándole todas las horas que puedas al negocio. Tendrás que analizar cuánto tiempo necesitas invertir a pasar consulta, a organizar la gestión económica y general de la clínica, a conseguir visibilidad y clientes para tu negocio y, por supuesto, a seguir leyendo y formándote para estar a la vanguardia del sector.

  1. Formación y Experiencia.

Al hilo de lo que comentábamos, es esencial contar con una formación sólida y transversal, no sólo necesitarás estar al día de las nuevas técnicas y actualizaciones del sector dental, sino que también deberás contar con conocimientos empresariales y de gestión que te garanticen el correcto funcionamiento de la clínica.

Otro elemento muy importante dentro de la formación incide en la especialización. Si bien el 75% de las clínicas ofrecen servicios de odontología general, el porcentaje es mucho inferior en cuanto a especialidades, así, ortodoncia, estética dental e implantología son las que más han crecido en los últimos años, mientras que endodoncia, periodoncia o cirugía oral resultan valores más estables en el tiempo.

Por otra parte, la experiencia laboral previa te capacitará como profesional en la práctica y te dará una solvencia en el manejo y resolución de casos muy importante. Además, podrás aprender desde dentro el día a día de una clínica y valorar los aspectos más relevantes que habrás de tener en cuenta y trabajar cuando decidas montar la tuya propia.

  1. Plan de Negocio.

Este es el pilar fundamental en el que debe estructurarse tu clínica dental. Requiere mucho esfuerzo y tiempo previos, pero sin lugar a duda, un buen plan de negocio será la mejor guía en el camino hacia tu éxito empresarial y profesional.

Por tanto, deberás investigar y analizar multitud de aspectos que te detallamos a continuación:

1- Balance Inicial. Aquí deberás tener en cuenta todos aquellos gastos en que incurrirás para la apertura del negocio, incluye coste del local (y la decisión de si comprar o alquilar), gastos de reforma, coste de licencia de apertura y tramitación de documentación, mobiliario, instrumental, equipamiento, aparatología, ordenadores y material de oficina, etc.

Además, es muy recomendable hacer una previsión a corto-medio plazo de los gastos generales que tendrás mes a mes, al menos para los dos primeros años. En esta incluye el coste de los sueldos de los trabajadores y el tuyo propio, el gasto en proveedores externos como gestora, legal, marketing, etc., gastos fijos como luz, agua, internet, autónomo… y los costes de los materiales consumibles. Todo este cálculo será aproximado, pero te servirá como orientación a la hora de determinar cuánto necesitas ganar cada mes para no incurrir en pérdidas y conseguir los beneficios deseados. De este modo, es más o menos sencillo extrapolar el cálculo a cuántos pacientes debes atender al día y qué precio sería el adecuado para conseguirlo. Una vez este dato, podrás razonar la viabilidad comparando con el nivel económico del público objetivo en función de la zona en que hayas decidido aperturar tu clínica dental.

2- Análisis de situación.

  • Lo primero será decidir qué nombre comercial utilizaras. ¿El tuyo propio o una marca comercial?
  • Tipología. Será una clínica dental genérica, contarás con una o varias especializaciones, tendrás algún otro servicio adicional, todo debe estar bien justificado y argumentado en función de las capacidades propias y las necesidades de tu público objetivo.
  • Ubicación. Hacer un estudio de situación para analizar el entorno de tu clínica te aportará las bases para conocer a tu público objetivo y decidir si es el lugar adecuado para poner en marcha tu modelo económico. Factores como el nivel socioeconómico de la zona, la situación contextual del barrio o la ordenación geográfica (es decir, cómo se estructura, si es un área con trasiego comercial, si tiene cerca acceso al transporte público, si hay facilidad de aparcamiento, la seguridad de la zona…)
  • Análisis de la Competencia. Analiza cuántos competidores hay en la zona, qué tipo de clínica tienen, cómo es su estética, si hacen publicidad, busca su web y redes sociales y analiza los servicios que ofrecen y cómo los ofrecen, observa si tienen mucha o poca afluencia de clientes, etc. Toda esta información puede serte muy útil para saber si la zona tiene potencial o es mejor replantearse la ubicación. Además, puedes analizar qué les funciona y qué no a través de sus redes sociales y actuar en consecuencia con tu propia clínica. Y, muy importante, plantearte en qué puedes diferenciarte de ellos, qué puedes ofrecer tú que el resto no. Esto será fundamental para conseguir establecerte y mantenerte en el mercado y posicionarte de forma certera en él. Para ello, te recomendamos, una vez tengas toda la información en tus manos, realizar un análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades). El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo dispone de una herramienta gratuita que puedes utilizar para crearlo y que, además, te explica en detalle en qué consiste, puedes acceder a ella desde AQUÍ: https://dafo.ipyme.org/Home
  • Documentación necesaria. Deberás informarte sobre todos los trámites necesarios a nivel legal y económico para poner en marcha tu negocio. Para ello es una buena idea que cuentes con el asesoramiento de un profesional o te informes a conciencia en tu Ayuntamiento, ya que la tramitación de permisos y licencias suele ser algo engorrosa y es mejor hacerlo bien a la primera. Además, también es recomendable que te asesores sobre las ventajas de las diferentes formas de negocios posible, según el caso puede resultarte más interesante darte de alta como autónomo, crear una sociedad o incluso una cooperativa si vas a emprender junto a más personas.

 

Una vez toda esta investigación hecha, tendrás una gran cantidad de información que deberás analizar e interpretar correctamente para tomar las decisiones más oportunas con lógica y visión de futuro. No obstante, el trabajo no termina aquí, existen ciertos aspectos globales en una clínica que a veces se pasan por alto o que no se abordan de la manera correcta y que, bien atendidos, pueden resultar la clave del éxito de tu negocio.

Elementos clave para el éxito de tu clínica dental.

  1. La infraestructura de la clínica. ¿Nuestra consulta cubre los requerimientos necesarios para poder abarcar de forma eficiente todos los tratamientos que requieren nuestros pacientes? A veces, las clínicas ofrecen más servicios en su franja horaria de atención a los pacientes superior a lo que la infraestructura de la clínica puede afrontar de forma eficiente. Si esto sucede, los tiempos de espera de los pacientes con el consecuente malestar, pueden generar quejas y mala imagen de la clínica. En el caso contrario, tener una infraestructura superior al servicio que ofrecemos, se traduce en una mala gestión de los recursos que generará un déficit en la rentabilidad de la consulta.
  1. El personal. Es fundamental contar con personal eficiente y suficiente para gestionar la demanda de tratamientos de nuestros pacientes. Al igual que la infraestructura, una gestión correcta del personal es fundamental en nuestra clínica dental. Definir los parámetros de funcionamiento de la consulta, objetivos, saber distribuir al personal en los puestos adecuados y la motivación son aspectos fundamentales en el equipo de trabajo de una clínica odontológica que hay que trabajar.
  1. La comunicación con el paciente. Estamos en la era de la información. Los pacientes quieren estar bien informados de todos los aspectos de sus tratamientos, quieren entenderlos, por lo que hay que tomarse el tiempo necesario para solventar cualquier tipo de duda. Pero hay que ir más allá. Debemos escuchar para poder atender en la medida de lo posible sus necesidades horarias, de desplazamiento, e incluso miedos e inseguridades. En este aspecto todo el equipo de trabajo de la clínica dental debe estar involucrado.
  1. La imagen. La imagen física que proyecta una clínica dental en sus pacientes ha sido y sigue siendo fundamental. Pero en la era de la información donde las búsquedas a un “click” del ratón están al alcance de todos, es muy importante cuidar nuestra “imagen digital”. Tener una página web atractiva, con contenidos de interés para el paciente y con actualizaciones periódicas, crea identidad corporativa para la consulta y transmite confianza. Si, además, mantenemos una comunicación en Redes Sociales óptima para aumentar nuestra visibilidad, obtendremos grandes beneficios en marketing de nuestra clínica dental.

Como verás, son muchos elementos los que debes tener en consideración tanto antes como durante tu nueva andadura profesional. Tanto, que es normal a veces sentirse abrumado y que surjan dudas e incluso miedos. Por eso, como te comentábamos al principio del artículo, es esencial mantener un buen sistema de organización y contar con toda la información necesaria para marcar una hoja de ruta clara y bien definida, de esta manera no solo podrás establecer unos objetivos claros, sino que determinarás todo lo que necesitas hacer para poder conseguirlos y tendrás mayor capacidad para lograrlo.

¿Y tú, te has planteado emprender en tu propia clínica dental? ¿Ya lo has hecho? ¿Qué consideras fundamental para conseguir una consulta exitosa?

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